TAL COMO DICE SU NOMBRE sin distincion de temas, idioma, largo, fecha o por quien emitido....fotos,articulos, videos, cronicas, ensayos, relatos, poemas, frases y dichos.
domingo, 27 de junio de 2010
Poema en boca cerrada - José Saramago
No diré:
que el silencio me sofoca y amordaza.
Callado estoy, callado quedaré,
porque la lengua que hablo es de otra raza.
Palabras consumidas se acumulan,
se remansan, cisterna de aguas muertas,
agrias penas en limos transformadas,
raíces retorcidas en el fango.
No diré:
que no merecen ni el esfuerzo de decirlas,
palabras que no digan cuanto sé
en un retiro donde nadie me conoce.
No sólo barro arrastran, no sólo lamas,
animales que flotan, muerte, miedos,
túrgidos frutos en ramos se entrelazan
en el oscuro pozo de donde suben dedos.
Sólo diré,
crispadamente recogido y mudo,
que quien se calla cuánto me callé
no se podrá morir sin decir todo.
José Saramago
descansa en paz José
martes, 27 de abril de 2010
Cuando las cabezas de las mujeres.....-Simone Seija Paseyro
Me llego este lindo texto escrito por una Uruguaya, país en el que viví muchos años y al que quiero mucho, y en donde tb. conocí y compartí con "grandes mujeres".
Lo dejo acá para todas las que pasen a leer.
Simone Seija Paseyro
Uruguaya – 45 años
Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.
Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.
Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un exámen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.
Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.
Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.
Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.
Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.
Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.
Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.
Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.
jueves, 4 de febrero de 2010
Viene volando - Cristian Warnken
....nada que leamos ni veamos por TV debe ser cerca de lo que ha pasado, nada de lo que podamos imaginarnos desde lejos, nada de lo que creemos que estamos compartiendo de corazón. Lo que se debe de estar viviendo en Haití desde ese día hasta hoy, y quien sabe hasta cuando.....me saca de toda -capacidad de asombro- que todavía creo tener.
Hubo dos chilenas (Andrea Loi y M. Teresa Dowling) que por distintas razones, las dos de alguna manera cooperando y en misiones de ayuda en Haití, se quedaron ahí sepultadas bajo ese país en el que seguramente dejaron mas que su propia vida.
Cristian Warnken escribe un homenaje a una de ellas......
Viene volando
Andrea Loi viene volando. Su cuerpo regresa a la tierra, pero es su sonrisa la que viene volando. Esta es su casa, pero Haití también lo era, y su familia se extendía más allá de los estrechos límites de la sangre, como sucede con las grandes almas. Mientras los niños haitianos lloraban y las mujeres gritaban al cielo en creol, ella entendió como nadie ese clamor: ella conocía el idioma creol y sabía traducir el lenguaje del dolor, pero su sonrisa salió volando de entre los escombros. Sobre la catástrofe, sobre la devastación, sobre las ruinas, su sonrisa encendió el cielo, entre los fuegos y los disparos de las hordas hambrientas. Porque la sonrisa de Andrea Loi es de esas sonrisas puras que ni el dolor ni el absurdo pueden cegar. Lo saben los niños haitianos, los hombres y mujeres de Puerto Príncipe que la conocieron y que hoy vagan como fantasmas perdidos por las calles, pero con su sonrisa prendida adentro, como una lámpara. Porque Andrea Loi era la misionera de su propia sonrisa, de una esperanza que brotó como flor milagrosa entre las grietas.
Cuando el dolor excede todas las medidas y límites, no son los discursos, no son los fáciles consuelos los que sobreviven a la ceniza, al barro, a la sangre. Andrea Loi dejó la comodidad y la costumbre para bajar al infierno con los otros. Sólo se puede bajar a esos infiernos precedido por una sonrisa como la que ella encendía en las noches que visitaba. Andrea Loi viene volando y quiero cerrar los ojos para verla. Su sonrisa me traspasa en una fotografía en un diario. Su sonrisa nos duele e ilumina al mismo tiempo. Y Haití entero que está hoy sumido en las tinieblas no desaparecerá, no se hundirá en el abismo, porque la sonrisa de Andrea Loi y la de los que dieron su vida son estrellas que brillan en un cielo que no vemos... Su sonrisa no brilla sólo por los más miserables, para los parias del planeta: brilla sobre todo para nosotros, los habitantes del país de la abundancia insolente, los extranjeros que perdimos la mirada transparente e idealista de la juventud sobre las cosas, esa mirada que quiere conquistar el mundo y cambiarlo. Andrea Loi no extravió nunca esa mirada. ¡Ay de nosotros que sentados cómodamente en nuestros sofás vemos cómo el dolor incendia al mundo! Nosotros que hacemos zapping para olvidar, nosotros que no abrimos una herida en nuestra anestesiada carne para que entre la luz. Y la luz llegará a visitarnos sólo cuando la sangre de los niños que sufren en el mundo salte desde la pantalla azul y manche nuestras sábanas demasiado limpias y nuestros muros blanqueados.
Para eso la sonrisa de Andrea Loi viene volando. Y su cuerpo que vemos regresar es sólo el capullo —la semilla de una mujer valiente y pura— donde germinó el misterio de la sonrisa. El misterio de la sonrisa de los que brillan en medio de lo insoportable y del horror. Eso es lo que florece entre los escombros de las espantosas ruinas. Y nuestras vidas sobrevivirán al desastre de la indiferencia (la peor de las catástrofes humanas), si la sonrisa de esta joven chilena nos toca con uno de sus pétalos de luz, nos sana con esa humedad que hace florecer la vida desde el alma cuando todo parece un desierto. El desierto que hemos sembrado a nuestro alrededor para no sufrir, para no cambiar. ¿Cómo entenderemos el gemido en creol que viene de Puerto Príncipe si hemos olvidado traducir el dolor de los otros? La sonrisa de Andrea Loi viene volando. Créanme lo que digo. No es metáfora ni una imagen de ocasión para salvar la distancia entre el dolor y las palabras. Recen por que sea cierto. No recen sólo por los cientos de miles de muertos de Puerto Príncipe. Recen también por nosotros, porque sin esa sonrisa, somos como las fichas rotas de una absurda ruleta de una isla rica pero miserable, arrojadas al mar.
sábado, 31 de octubre de 2009
La letra olvidada - Cristian Warnken
"Alguien apagó por primera vez el televisor después de muchos años, abrió las ventanas y el cielo de la ciudad se derramó en su pieza, y recordó que las estrellas tenían nombre y experimentó un vértigo que la hizo sentir viva."
blogs | El Mercurio (leer completo)
martes, 13 de octubre de 2009
Violeta para Mercedes - Joaquín Sabina
Joaquín Sabina escribe poema de despedida a Mercedes Sosa
El cantautor español publicó en la prensa argentina un poema póstumo sobre la cantante fallecida.
"Violeta para Mercedes"
Se nos murió la gran dama,
Negra Sosa, pacha mama
de corrientes,
que bordó puntos y comas
en las prisas del idioma
de la gente.
Martina Fierro de ley
que sin dios, patria ni rey
tiró p'alante,
antes de decir adiós
me propuso un blues a dos
voces distantes,
distintas, y, sin embargo,
cerquita del ron amargo
que consuela,
que abruma, que mortifica,
que suma, que santifica,
que desvela.
Cuando rompió la baraja,
hizo del bombo su caja
de Pandora,
entre el mestizo y el yanqui
se quedaba con Yupanqui
hasta la aurora.
Todos menos uno, dijo,
provocando el acertijo
de Cosquín,
militante del futuro,
no pudo con ella el muro
de Berlín.
Canto ancestral de Argentina,
la más frutal de las minas,
todo es nada,
no sabe cómo la lloro,
desafinando en el coro
de las hadas.
Madrina de los roqueros
más intrusos, más villeros,
menos brutos;
en calle melancolía
mi letra y su melodía
visten de luto.
Más de una vez la besé
pero nunca olvidaré
la noche aquella:
aquel piano y su voz
y mi sonata y la coz
de las estrellas.
Me aterran las despedidas
pero gracias a la vida
de Violeta,
Mercedes inventó el son
que duerme en el corazón
de los poetas
domingo, 4 de octubre de 2009
MERCEDES SOSA - CANCION DE LAS SIMPLES COSAS
uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amo la vida....y entonces comprende como estan de ausente las cosas queridas..... .....el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo. --
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domingo, 20 de septiembre de 2009
La triste historia del pícaro Juanito (El País)
Juan y Juana son los nombres más frecuentes de la lista de electores en México
SABINO BASTIDAS COLINAS 08/09/2009
Juan y Juana son los nombres más frecuentes de la lista de electores en México. Juanito también fue el nombre de la mascota del mundial de fútbol México 70, un sonriente niño panzón, con la camiseta zancona y el ombligo fuera, con un gran sombrero ranchero que sostiene un balón en los pies.
Juanito es un nombre tan común en México que hace 27 años, en un equipo de fútbol infantil que jugaba en el barrio de Iztapalapa en la ciudad de México, once de sus quince integrantes se llamaban Juan, por lo que el equipo adquirió el nombre de "los juanitos", entrenados entonces por un joven de nombre Rafael Acosta Ángeles, quien desde entonces, carga por la vida con el mote o el apodo de Juanito.
Esta anécdota no tendría la menor relevancia si no fuera porque ese Juanito, una persona común y corriente, un ciudadano anónimo y oscuro del barrio de Iztapalapa, se ha convertido, por azares del destino, en razón de los nuevos juegos de la joven democracia mexicana, y gracias a la euforia de los medios de comunicación, en un político estelar y en un curioso personaje mediático.
Juanito goza hoy de los quince minutos de gloria de los que hablaba Andy Wharhol, pero sin duda entra a los medios convertido, de manera súbita, en un personaje interesante que se inserta en la más rancia tradición de la picaresca y el costumbrismo político mexicano.
Se trata de un personaje curioso y ambiguo que no es fácil ubicar a la ligera en la tragedia o en la farsa. Pudo ser extraído lo mismo de una novela de Dostoievsky, que de una película de Cantinflas.
Es un hombre como tantos que viven en los barrios, favelas y chabolas de las grandes ciudades de América Latina.
No es propiamente un héroe, salvo por el hecho de que sobrevivir en las zonas pobres de la ciudad de México resulta, por momentos, casi heroico. Es de alguna forma sí, una especie de antihéroe.
Nuestro personaje es el irrenunciable protagonista de novela costumbrista. Un Lazarillo de Tormes o un Periquillo Sarniento contemporáneo. Un verdadero pícaro. Un pícaro posmoderno. Un pícaro folclórico.
Juanito es un hombre ignorante que ha sido de todo: entrenador de fútbol, parte del espectáculo de la llamada lucha libre, vendedor ambulante, extra en películas de ficheras, taxista, acarreador en mítines políticos, golpeador de manifestaciones, hasta llegar por casualidad a ser hoy el Jefe Delegacional electo, una especie de Alcalde del barrio de Iztapalapa, que tiene más de tres millones de habitantes y que constituye una de las zonas más pobres y conflictivas de la capital de México.
Juanito es un hombre que dice vivir de un pequeño negocio de helados y de cinco puestos en un tianguis o mercado informal e ilegal, que se ubica también en el barrio de Iztapalapa. Tiene dos hijos y le mataron a otro en una balacera afuera de su casa.
Tiene cierta facilidad de palabra, ignorante, rijoso, fanfarrón y peleonero. Ha estado detenido en delegaciones de policía e internado en hospitales de asistencia debido a pleitos y riñas de la más diversa índole. Poco a poco empezó a participar en grupos de izquierda, colaboró en manifestaciones y en acciones de resistencia civil, se afilió al PRD y se vinculó al movimiento del ex candidato a la Presidencia Andrés Manuel López Obrador. Los conflictos en ese partido lo llevaron a renunciar y en 2008 se cambió al Partido del Trabajo, una organización menor de izquierda, por el que logró en 2009 la candidatura a Jefe Delegacional por Iztapalapa.
Se trataba de una candidatura testimonial y sin importancia, sin ninguna posibilidad real de triunfo.
Es difícil explicar en breve todo lo que pasó después. Por pleitos internos en la izquierda, el Tribunal Electoral eliminó a la candidata del PRD que estaba inscrita en las boletas a favor de otra perredista. Faltaban tres semanas para la elección. Entonces López Obrador ideó una estrategia política francamente surrealista, por medio de la cual todo el movimiento apoyaría a Juanito, el candidato del PT, bajo la condición y la promesa pública de que una vez en el cargo, renunciaría para dejar a la candidata retirada por disposición del Tribunal Electoral.
En síntesis todo era una argucia legal, una simulación, para darle la vuelta a lo mandado por el Tribunal Electoral.
Así las cosas, Juanito, un ciudadano ninguneado, en un acto verdaderamente indignante -López Obrador ni su nombre ni su apodo se sabía al pedirle en un mitin que jurara ceder la victoria-, aceptó el arreglo de convertirse en una especie de candidato de paja o prestanombres, para simular una elección, hacer campaña, ganar con el apoyo de los grupos de izquierda lopezobradoristas y posteriormente renunciar para entregar la delegación a la candidata de López Obrador.
Se especulaba mucho si Juanito podría o no ganar su elección. Y resulta que en las elecciones del 5 de julio Juanito finalmente ganó.
A partir de entonces, Juanito ganador se dio cuenta de lo que significaba ser el Jefe Delegacional electo, empezó a dar entrevistas, conoció su oficina, lo pensó muy bien y decidió "que siempre no". Que no renunciaba.
Algunos dicen que enloqueció, pero desde entonces Juanito da entrevistas diario, atiende a medios locales e internacionales y habla de todo. Declaró incluso que ya piensa en su candidatura a la Presidencia en el 2012 y en la posibilidad de hacer un partido político nacional.
Lo usaron y hoy los usa. Marrullero, tramposo, mentiroso y astuto, en síntesis pícaro, hoy amaga con traicionar a quienes traicionaron de alguna forma su dignidad y su condición de ciudadano.
Hoy este anodino personaje, gracias a la democracia, se encuentra, con todas sus limitaciones, a las puertas del poder de Iztapalapa.
Hoy todos los mexicanos tenemos ya una opinión de Juanito y todos hablamos de Juanito. Es una "estrella" de televisión, cuyo drama ocupa el interés de todos. En nuestra sociedad de consumo de medios era de esperarse. Juanito dice que incluso ya le han propuesto filmar telenovelas y hasta películas.
Ya está integrando su equipo de trabajo, está haciendo recorridos por su demarcación, respondiendo todos los días a las presiones, las protestas y las exigencias de quienes lo llevaron al poder.
Juanito, que por cierto usa una curiosa cinta tricolor con su nombre en letras negras alrededor de la frente, se ha convertido de la noche a la mañana en un episodio bufo, que exhibe a la democracia mexicana y a sus elites.
Dice Héctor Aguilar Camín que "Juanito es el rey bobo de nuestro carnaval político, el tonto listo del pueblo" y José de la Colina apunta "Juanito era manipulado, pronto, jejejé, aprendió a ser manipulador."
En las calles de Iztapalapa sus seguidores, que ya los tiene y muchos, le dicen: "No te vayas" y con frecuencia gritan: "Todos somos Juanito". Y en cierta forma tienen razón. Juanito es un ciudadano tipo. Fiel reflejo de nuestro ingreso medio y de nuestro promedio educativo. Muestra representativa de la ciudadanía, que es materia prima de la democracia.
En Juanito se sintetizan los vicios, las perversiones y las imposibilidades de la democracia mexicana. Su ignorancia y su necesidad son los dos grandes obstáculos para consolidar una democracia de calidad.
Ciudadano de membrete, con la posibilidad constitucional, formal y nominal de llegar al poder, pero resignado siempre a perder, a no ser, a no llegar, porque la democracia es un asuntos de elites, de partidos cerrados y de mucho dinero, en la que el ciudadano común puede votar, pero difícilmente ser votado.
Hoy Juanito, por azares del destino, y gracias a su falta de palabra y al entorno cínico en que vivimos, tiene la oportunidad de acceder y permanecer realmente en el poder, como quien se saca la lotería. Juanito juega una especie de revancha. Una venganza con cierta legitimidad.
En Juanito se exhibe la democracia convertida en demagogia por nuestras izquierdas. Juanito se ha convertido en el icono de una izquierda populista y manipuladora que usa y abusa de los más ignorantes y de los que menos tienen. Pone de manifiesto a líderes de izquierda, que en el juego político, han olvidado el verdadero sentido de su lucha.
En Juanito se exhibe también la elite mexicana, con su sorpresa al ver que llega al poder un hombre real, de verdad, del pueblo. Juanito se ha convertido en anatema y burla de las elites ilustradas de México, que en los restaurantes caros y en las salas de postín de la capital se mofan del hecho, culturalmente imposible, incomprensible, de que acceda al poder un personaje del pueblo, ignorante y descastado, sin padrino y sin diploma en Harvard. Porque Juanito es para muchos un hombre que por supuesto "no sabe gobernar". Frase que es eco y resonancia de la discriminación, el racismo y el clasismo que persisten en nuestro país.
Las elites de izquierda y de derecha, en este tema, se toman del brazo y caminan juntas por el sendero de la democracia formal. En Juanito se exhibe la pobreza y las limitaciones reales de una democracia que no puede quedarse sólo en el procedimiento para elegir, mientras no sea capaz de crear, cultural, social y económicamente, condiciones reales de igualdad social.
Juanito es como Sancho Panza en la Ínsula Barataria, o como Juan Vargas en la película La Ley de Herodes del cineasta Luis Estrada, un gobernante por casualidad.
En este caso se prueba claramente la existencia de un lamentable oxímoron: el de una democracia aristocrática.
No es un juego de palabras. Bueno fuera, que solo se tratara de un juego de palabras. Es un juego de espejos y de realidades. Democracias que no lo son, que le apuestan a un ejercicio cerrado de elites, que desde la izquierda y la derecha manipulan para conservar un statu quo, que garantiza sociedades desiguales, de privilegios y de castas. Sociedades finalmente injustas.
El pícaro Juanito puede o no renunciar. El desenlace de esta historia se verá en unas semanas (su toma de posesión es el primero de octubre). Su historia para algunos puede resultar cómica. En el fondo, si la piensa uno bien, es una historia muy triste. Triste para él, y triste para todos los que estamos empeñados en que México se convierta, algún día, en un país de verdad democrático.
martes, 25 de agosto de 2009
casi una "herejia" con ellos....
martes, 28 de julio de 2009
Amor condusse noi ad una morte - Xavier Villaurrutia
domingo, 26 de julio de 2009
Travesias vitales - Rodericus
domingo, 19 de julio de 2009
jueves, 11 de junio de 2009
Caja negra - Cristian Warnken (El Mercurio 11/6/09)
viernes, 28 de noviembre de 2008
domingo, 14 de septiembre de 2008
Locuras...
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miércoles, 10 de septiembre de 2008
"Para vivir es necesario coraje. Tanto la semilla intacta como la que rompe su cáscara tienen las mismas propiedades. Sin embargo, sólo la que rompe su cáscara es capaz de lanzarse a la aventura de la vida. Esta aventura requiere una única osadía: descubrir que no se puede vivir a través de la experiencia de los otros, y estar dispuesto a entregarse. No se puede tener los ojos de uno, los oídos de otro, para saber de antemano lo que va a ocurrir; cada existencia es diferente de la otra. No importa lo que me espera, yo deseo estar con el corazón abierto para recibir.
Que yo no tenga miedo de poner mi brazo en el hombro de alguien, hasta que me lo corten. Que yo no tema hacer algo que nadie hizo antes. Déjenme ser tonto hoy, porque la tontería es todo lo que tengo para dar esta mañana; me pueden reprender por eso, pero no tiene importancia. Mañana, quién sabe, yo seré menos tonto.
Cuando dos personas se encuentran, deben ser como dos lirios acuáticos que se abren de lado a lado, cada una mostrando su corazón dorado, y reflejando el lago, las nubes y los cielos. No logro entender porqué un encuentro genera siempre lo contrario de esto: Corazones cerrados y temor a los sufrimientos."